Octubre 29th, 2007
A propósito de la entrada del otro Antonio, y de su nobilísimo ‘oficio’, se me ha ocurrido para empezar la semana este slogan arquitectónico: Construirnos y re-construirnos cada día con los mejores ladrillos de uno mismo… Con esta ilusión es cómo avanzamos en nuestra efusion vital, orientando nuestro deseo y nuestros sueños hacia la utopía del propio perfeccionamiento y, en definitiva, del de la Humanidad.
El cerebro humano, que es la estructura orgánica de mayor y más admirable complejidad y perfección lograda en el proceso evolutivo de las especies, es primordialmente un órgano de supervivencia, igual que lo son las garras del animal de presa. Pero también es verdad y evidente que nuestro cerebro está diseñado, dotado y dispuesto para funciones mucho más diversificadas y evolucionadas que la de esa función elemental, aunque imprescindible, de sobrevivir, que es en lo que desgraciadamente la emplean y la agotan casi en exclusividad ( a veces, por necesidad y, a veces, por estulticia) una enorme cantidad de personas en el estado actual de nuestra llamada “civilización”.
Recuerdo que Albert Camus escribió en su libro “La chute”, entre amargo y decepcionado, que si alguna vez hubiera que describir al ser humano de su generación, lo único que se podría decir de él es que “fornicaba y leía los periódicos”. Y pienso con desaliento que, a estas alturas de nuestro “progreso humano”, la actividad de leer periódicos, que considero sana y útil porque aprovecha al menos una base muy válida de inteligencia, está sustituida por “mirar los programas del corazón”…
Por favor, que no se nos intente hacer creer que la vida (“la vida en directo” como se anuncia el programa Gran Hermano) es solamente eso, y que no se nos desaliente en la humadísima empresa de aprovechar nuestras capacidades mentales para alcanzar la cima de muchas ilusiones soñadas.
Me vienen a la memoria unos versos sentenciosos de Miguel de Unamuno ya citados en las primeras entradas de este blog: “El secreto del alma redimida: / Vivir los sueños / al soñar la vida”.