LUNES
El fin de semana, además del traslado del despacho, encontramos tiempo para ir a Costa Lago y para ver en Plaza Mayor la deseda película BABEL: algo horrible, acongojante, trágico, revelador, bellísimo, insuperable…Una parábola de la humanidad, como horror y como amor. Una Babel de lenguas, estilos de vida, culturas, costumbres… Las consecuencias insospechables de nuestras acciones, como el aleteo de una mariposa que desencadena tempestades en cualquier otro lugar del mundo. Escribió el Director Alejandro González Iñárritu que lo que hace feliz a un japonés, a un marroquí o a un mejicano quizás sea muy diferente, pero lo que nos hace sentir mal es lo mismo para todos. Dentro de una red de acontecimientos imprevisibles, concatenados a nivel mundial, el mismo horror, el mismo dolor, la misma crueldad, la misma confusión, la misma impotencia, el mismo desamparo, la misma ternura…La familia como único espacio de consuelo y de amor. Excelente película. ¿La valorarán por debajo de VOLVER de Almodóvar?…
























